El auxilio de la precaria situación de los artistas y creadores independientes del país es el eje de un paquete de medidas anunciado desde el Ministerio de Cultura de la Nación, que dispondrá de unos $150 millones extras en su presupuesto anual para desplegar una serie de programas.

Los colectivos que representan a actores, actrices, músicos, plásticos y demás componentes del ecosistema artístico que no depende del Estado en forma directa (es decir, que no son empleados como docentes ni miembros de cuerpos estables) reclamaron una especial atención. Es que tuvieron que abandonar los escenarios y dejar de dictar talleres (sus principales fuentes de ingreso) desde antes de que empiece formalmente la cuarentena sanitaria ordenada por el Poder Ejecutivo Nacional, ya que los shows y cursos se comenzaron a suspender el pasado fin de semana, con las primeras voces de alarma.

Parte de su actividad creativa se volcó en las redes sociales, en forma gratuita y como aporte a soportar el aislamiento social. Ahora, el ministro Tristán Bauer firmó un decreto que dispone una serie de propuestas que implicarán ingresos a algunos sectores, a la espera de que se complemente con medidas fiscales de otras dependencias oficiales, como alivios fiscales o tributarios y en el pago de servicios.

“Por sus características, el sector de la cultura se encuentra entre los más afectados. Frente a esto, y con la certeza de que la emergencia sanitaria exige hoy más que nunca que todos y todas desarrollemos y promovamos la cultura de la solidaridad, se ponen en marcha de forma urgente una serie de programas y líneas de financiamiento de acuerdo a las prioridades y necesidades surgidas en este contexto. Sabemos que es muy importante seguir manteniendo y ampliando el acceso a las prácticas y expresiones culturales y artísticas; por eso elaboramos esta batería de acciones para cuidar nuestras políticas culturales en desarrollo”, se anunció oficialmente desde esa cartera.

Las acciones

En lo operativo, uno de los ejes será ampliar el presupuesto del programa Puntos de Cultura, que pasará de $17 millones previstos para este año a $50 millones. El destino es fortalecer las organizaciones y colectivos comunitarios, en tanto instituciones sin fines de lucro. Los recursos estarán volcados a través del apoyo económico y técnico para la realización de proyectos a partir de una convocatoria que se abrirá el 30 de este mes.

En la misma línea de aportes generales a grupos sociales (no a individuos en particular), habrá Fondos de Emergencia para Centros Culturales por $30 millones. Si bien aún no se precisó a qué espacios alcanzará y si los recursos serán o no de libre disponibilidad (con lo cual, por ejemplo, se podrían cubrir costos fijos de salarios y de alquiler), sí esta previsto que sea en núcleos urbanos y con salas que tengan una capacidad de entre 50 y 300 butacas. Esto deja de lado a los grandes teatros comerciales. La previsión es atender a 500 espacios en todo el país, con un monto (presumiblemente subsidiado) de $60.000 para cada uno. Por aparte, hubo pedidos especiales de los gestores para que se exima del pago fiscal y de agua y luz a los inmuebles mientras estén con las puertas cerradas.

Por aparte, el Instituto Nacional del Teatro destinará $96 millones de pesos para el sostenimiento de las salas, el montaje de obras y la realización de festivales (entre otras medidas específicas); mientras que desde el Instituto Nacional de la Música se amplía por 30 días corridos el plazo para las presentaciones de rendición de cuentas y compensación social para las convocatorias efectuadas en 2019. Los representantes de los músicos, además, piden más beneficios y el adelanto de subsidios.

“El momento exige potenciar la Cultura en Casa, transformar el dolor de tener nuestros lugares de encuentro cerrados al público en una nueva convocatoria a la sociedad”, se planteó oficialmente para anunciar la contratación de 500 artistas (no se precisó en qué disciplinas) que emitirán contenidos gratuitos a través de las redes sociales y las plataformas digitales del Estado durante la cuarentena. Para ello, se dispondrá de $7,2 millones en total. “Las herramientas digitales nos brindan un amplio abanico para seguir profundizando nuestros lazos, compartiendo, reflexionando y estar cerca, simbólicamente, de quienes nos rodean”, se sostuvo.

Lecturas y orquestas

La suspensión de la Feria del Libro (sin posible fecha de realización, lo que deja entrever su cancelación para este año) permite al Ministerio destinar los fondos que estaban previstos para ese evento al aumento de la inversión en la compra de libros de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares, a través del programa Libro%, que ya tenía asignados $47 millones para 2020, en un relanzamiento de esta operatoria.

El paquete de anuncios alcanzó además al Fondo Nacional de las Artes, donde se dinamizará el pago de becas, concursos, subsidios y préstamos ya otorgados (y en parte detenidos por una pesada maquinaria burocrática y de control) por $22 millones, y se sumará el lanzamiento de nuevas convocatorias por $75 millones, mientras se estudia la ampliación de estas partidas.

Otro programa nacional que estaba debilitado era el que atendía las 40 Orquestas Populares Infanto Juveniles que funcionan en distintas provincias (incluyendo Tucumán) y que ahora contará con una partida de $9,2 millones para la adquisición de nuevos instrumentos.

Desde la plataforma digital Formar Cultura se impulsará una comunidad de práctica virtual para la elaboración conjunta de contenidos artísticos para consumo, capacitación e intercambio, junto con el archivo existente. Y a través del Campus Virtual de Educación a distancia se dictarán cursos de Gestión Cultural Pública, Museos y Patrimonio, Industrias Culturales y el uso de tecnologías.